He buscado el sueño perfecto
entre las piedras, y en el centro del pez dorado
declinando todas las imitaciones
de los fotogramas, y las radiografías.
He hablado con los presos de las enciclopedias,
en Islas de océanos olvidados,
enfrentándome a la vieja guardia
de las prohibidas formas del diccionario.
He dormido en barcos de cristal,
sobre la roca pura del gran Neptuno,
en el centro del arrecife oculto
y en la incansable piedra, de Sísifo el tozudo.
Debo decir, que después del agua
y antes del viento jamás hubo tierra
habiendo muchas veces preferido
no haber visto nunca nada.

